Insólito: Se secuestró a sí mismo para comprarse una moto… y terminó pagando su propio rescate
Una historia tan absurda como aleccionadora que se volvió viral
Un plan “maestro” que parecía sacado de una comedia
Lo que comenzó como una idea “ingeniosa” para cumplir un sueño personal terminó convertido en una escena digna de una sitcom familiar.
Un joven decidió autosecuestrarse y exigir dos millones de pesos como rescate con un objetivo claro: comprarse la moto de sus sueños.
El guion parecía perfecto.
El muchacho enviaba audios con voz fingidamente gruesa, mensajes intimidantes y amenazas bien calculadas para presionar a su familia. Todo estaba fríamente planeado… o al menos eso creía.
DESTACADO
La familia pagó el rescate con la misma plata que el joven escondía bajo su colchón.
El colchón traicionero y el “ahorro secreto”
Angustiados y dispuestos a pagar lo exigido, los familiares comenzaron a reunir el dinero. Como no contaban con efectivo suficiente, la madre recordó de pronto el famoso “ahorrito” que su hijo guardaba bajo el colchón.
Sin sospechar nada extraño —y con la urgencia del supuesto secuestro— levantaron el colchón, sacaron los billetes prolijamente escondidos y entregaron ese dinero como rescate.
Misión cumplida… o eso creían todos menos uno.

El regreso triunfal… y la gran revelación
Tras su “liberación”, el joven volvió a casa listo para celebrar su actuación digna de un Oscar. Pero antes, fue directo a su habitación para revisar su tesoro escondido.
Levantó el colchón.
Revisó una vez.
Volvió a mirar.
No había ni un solo peso.
Confundido y desesperado, fue a preguntar quién había tocado su dinero. La respuesta de sus padres fue tan simple como devastadora:
—“Lo usamos para pagarte el rescate, mijo.”
Confesión, vergüenza y viralización
La historia terminó como era de esperarse:
confesión inmediata, bochorno familiar, risas ajenas y una viralización imparable.
Las autoridades recordaron que, aunque el relato parezca gracioso, simular un secuestro es un delito que puede derivar en sanciones legales… y en una vergüenza difícil de borrar.
Cierre editorial | METANOIA Noticias
Más allá de lo risible del episodio, esta historia deja una enseñanza profunda:
el engaño siempre termina pasando factura, muchas veces con nuestro propio dinero.
La Biblia es clara:
“No os engañéis; Dios no puede ser burlado, pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará” (Gálatas 6:7).
Este joven sembró mentira… y cosechó una lección inolvidable, sin moto y sin ahorros.
Porque cuando intentamos torcer la verdad para beneficio propio, tarde o temprano el colchón se levanta y la realidad queda al descubierto.
En METANOIA Noticias creemos que incluso las historias más insólitas pueden convertirse en oportunidades para reflexionar… y reírnos un poco, sin perder la enseñanza. 🛵😅📖
