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Un trámite común que terminó en doble secuestro

Lo que debía ser un trámite administrativo más terminó convirtiéndose en una de las historias más insólitas de la semana en Necochea.
Un hombre se presentó en el área municipal de Tránsito con la intención de retirar su automóvil secuestrado por infracciones, pero la jornada terminó con un giro inesperado: también le incautaron la grúa con la que había llegado.


La grúa que no pasó la prueba

El conductor arribó al predio a bordo de un camión de auxilio dispuesto a llevarse su vehículo retenido. Hasta ahí, todo parecía dentro de lo normal.
Sin embargo, durante los controles de rutina, el personal municipal detectó que la grúa no contaba con la documentación obligatoria para circular.

La consecuencia fue inmediata:

  • Se labró una nueva infracción.
  • Se dio intervención a efectivos policiales.
  • Y se dispuso el secuestro del camión.

El hombre llegó en grúa para recuperar su auto… y se fue caminando, sin ninguno de los dos vehículos.


Final a pie y sin vehículos

El episodio cerró con una imagen tan elocuente como cómica:
el propietario abandonó el predio caminando, dejando atrás su auto y la grúa, ambos retenidos por falta de cumplimiento de las normas vigentes.

El caso no tardó en viralizarse en comentarios y charlas locales, por lo llamativo de la situación y por la cadena de errores que terminó en un verdadero “doble secuestro vehicular”.


Una lección entre risas (y papeles en regla)

Aunque la escena provocó sonrisas, desde el área de Tránsito recordaron la importancia de cumplir con toda la documentación obligatoria, incluso —o especialmente— cuando se va a resolver una infracción previa.


Cierre editorial | METANOIA Noticias

Historias como esta nos recuerdan, con humor, una verdad sencilla:
no se puede arreglar un error cometiendo otro.

La Biblia nos enseña que “el que es fiel en lo poco, también lo es en lo mucho” (Lucas 16:10). Aun en lo cotidiano —un trámite, un vehículo, un papel— la responsabilidad importa.

Entre risas y anécdotas, esta escena nos invita a reflexionar:
hacer las cosas bien desde el principio evita caminar de regreso… literal y espiritualmente.

Porque incluso en las noticias más insólitas, siempre hay una enseñanza que vale la pena recordar.