Ginebra.- Una nueva ola de desplazamientos forzados se está produciendo en la zona centro-norte de la República Centroafricana, donde en el último mes al menos 23.000 personas han huido de combates recientes, alertó hoy Naciones Unidas.

“La mayoría de desplazados son cristianos, principalmente mujeres y niños”, aseguró el portavoz del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Adrian Edwards.

Explicó que los desplazados están concentrados, en su mayor parte, en iglesias y terrenos aledaños, donde han buscado esconderse de los ataques de los grupos armados.

Entre los desplazados, muchos lo son por segunda vez y han tenido que abandonar nuevamente sus hogares, a los que habían regresado gradualmente desde febrero.

“Muchos han estado viviendo entre lugares de acogida temporales y escondidos entre los arbustos, lo que ha dificultado llevarles ayuda”, explicó Edwards.

En toda República Centroafricana se calcula que hay 560.000 desplazados internos, de los cuales 135.000 están en Bangui, y más de 100.000 han huido a Camerún, Chad, República Democrática del Congo y Congo-Brazaville.

Por su parte, UNICEF, el brazo de la ONU responsable de la protección infantil, indicó hoy que desde enero ha obtenido la liberación de un millar de niños que estaban retenidos por grupos armados.

Se trata de una cifra cinco veces mayor a todos los liberados en el curso de 2013.

“Sin embargo, miles de otros niños siguen en las filas de los grupos armados. Desde la escalada de la violencia en diciembre pasado, se estima que su número se ha duplicado, pasando de 3.500 a 6.000 actualmente”, indicó el organismo.

Los menores no son utilizados únicamente como combatientes, sino también como cocineros, cargadores y guardianes.

Según UNICEF, de cada cinco niños liberados, uno era niña.